
Ahí estaba: un pastelillo pequeño, pero mono. Decorado alegremente con chispas de chocolate y un betún mas copetón que el peinado de mi abuela. Y empecé a buscar mas y mas y navegando en la web encontré todo un mundo alrededor de los cup cakes.
Y en mi cabeza se activó una voz que me decía: tu puedes crear esos pastelillos adorables, y comértelos, claro. Y aqui estoy, comenzando una aventura pastelera.
En éste blog plasmaré paso a paso mi historia alrededor de estos azucarados bocadillos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario